Trata de La poética de la Reforma Universitaria

Publicado: 12 septiembre, 2008 en Ensayos, Libros

Cita

La poética de la Reforma Universitaria

Prólogo de un nuevo libro de ensayos.  
 
RASTREOS Y RECREOS
 
 
1

            Siempre me deslumbró. Saúl Taborda lo vindica con un irrebatible dilema: “se puede estar contra Sarmiento, pero no se puede estar sin él”. Admiro cómo, a pesar de su apego al pensamiento iluminista, deja las huellas de su corazón cuando describe la peculiaridad de América. Sabe distinguir para conocer. Ante  las escenas de la vida social, de la historia viva, emociona la  fuerte pertinencia con que traza  los rasgos de la cultura criolla tradicional. Considera  que sus “resortes dramáticos” quedan fuera del “círculo de ideas en que se ha educado el espíritu europeo”.

            Por eso mi insistente retorno  a la enigmática  figura del rastreador. Calíbar, viejo lector de un ancestral alfabeto escrito fugazmente en los guadales, era capaz de ver un “rastro ya borrado e imperceptible para otros ojos”. Es el experto en una “ciencia casera y popular”. Puede seguir una huella y distinguirla entre mil: le basta echar la vista al suelo. A él le es dado  leer en la textura de las travesías el rastro todavía caliente de los cuerpos  como signos de  misteriosos aconteceres y memorias.
            Rastro, rastrear, rastreador, rastrillada, tanteos de una vida sin caminos hechos. La tarea del lector es descubrir en la extensión callada del texto los rastros borrados, las voces acalladas, los gritos amordazados para que puedan decir todo lo que dicen.
 
2.-
 
            Eso es lo que intento en la primera parte de este libro. Invito al lector a rastrear conmigo las idas y venidas de la oratoria de la Reforma Universitaria, la poética vociferante de una generación creadora y a repensar  el aporte de un texto nunca publicado en libro por Leopoldo  Lugones en que adhiere a la  rebelión estudiantil con un cuestionamiento a las lecturas académicas de la historia romana: ¿ era el imperio una construcción de la plebe y  la república un régimen político injusto en manos de una oligarquía explotadora? Nuestra intriga se extiende a Julián Vargas, la novela de Saúl Taborda de 1916; ¿anticipaba las formas discursivas y la temática de  la rebelión de 1918?
            Completaremos, lector,  nuestro lectura con  un recorrido por  las textualidades y formas de ruptura que irrumpen en Córdoba a finales del XIX y comienzos del XX: ¿la polémica naturalista era ya un preanuncio de la Reforma?. El rastreo culmina  con una revisión de la crítica y la poesía de Alfredo Terzaga. ¿Era este olvidado intelectual cordobés un actualizado y coherente heredero de los ideales  americanistas y nacionales de la revolución reformista?
 
3.-
 
            En la segunda parte, llega la hora de  los recreos. Invoco allí  palabras como crear, creación, recreación. Es ese tiempo especial que tanto nos seduce desde niños. Un tiempo vacío que podemos llenar con juegos, con saltos, con risas, con imaginación.
            Te sorprenderá volverte baquiano en  la versión hilarante de Juan Filloy sobre la Reforma Universitaria. En un ojo, la visión risueña y jodona; en otro, la fruición iconoclasta y a la vez creadora de la juventud rebelde del 18. Luego, distendidos y dispuestos al goce pagano, entraremos en la hiperestesia de los Poemas Helénicos que publicó un poeta cordobés casi adolescente en 1899: bohemio empedernido, vagabundo insólito, anarquista de alma.
            Por último, te desafío a que nos  hundamos en un mundo de naderías: abarca tanto  un viaje por milenarios y utopías como  por lo senderos humildes de la sabiduría intrínseca del pueblo y  los avatares de la cultura popular en Córdoba.
            ¿Será Córdoba  el claustro asfixiante que denostó Sarmiento, la Troglodia llena de doctores in utroque jure que denunció Taborda, la “ vaga latitud” de mitos nacionales, de “flores de trapo y blasonados lugares comunes” que satirizó Deodoro Roca o acaso Babylonia, la confusa patria de Luis de Tejeda?
            Por las dudas, no habría que descartar  otra versión. El fraile la vislumbró sobre un monte cercano al  “Saldán ameno”: ¿“esta es de Dios la ciudad sancta”, figura tumultuosa de la Jerusalén que baja del cielo?
 
 
Córdoba, 30 de agosto de 2008
Día de Santa Rosa de Lima
 
 
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