EL REINO DE LA PLEBEYA VERDAD

Publicado: 29 marzo, 2012 en Argentina, Ensayos, Libros, Literatura, Noticias y política
Etiquetas:,

En una ficha manuscrita, perdida entre apuntes varios, hallé este “semitexto” en que presentaba el recién horneado Nº 9 de SILABARIO. Hoy estamos preparando el Nº 15 de nuestra sólida revista/libro. Confiado en su pervivencia, reproduzco el viejo texto porque creo que nos representa:

“Como director de Silabario, junto a todos los integrantes del Grupo de Estudios Literarios del Cono Sur y a Pablo Heredia, actual  director del equipo de investigación, agradecemos la presencia de todos ustedes y celebramos con alegría que nos acompañen en este momento de presentación del Nº 9.

Cuando lanzamos el Nº 1, en noviembre de 1998, teníamos el propósito de persistir, de mantener la calidad de cada tomo y sabíamos que el único modo era extender a la revista dos de las prácticas internas del grupo: apertura mental y  solidaridad.

En realidad, no puede existir una sin la otra. Su función, digamos, es coexistir. ¿Cuál era el camino o método? Someternos, ante todo, a la ley del corazón que hace posible la solidaridad y muestra el camino para derribar los muros mentales, los alambrados de las vulgatas al uso, para aceptar a todos aquellos que comparten nuestras búsquedas sea cual fuere su modo de pensar.

El subtítulo de nuestra revista: “Revista de estudios y ensayos geoculturales”,  indica, por un lado, la necesidad de implicar la propia vida con el objeto de nuestras investigaciones. Después de todo, los sinónimos de la palabra latina studium, no están relacionadas con cuestiones tecnoburocráticas. Fijense cuáles son: cupiditas, amor, teneritas, dolor, que pueden traducirse como deseo, amor, ternura, pesar. La palabra geocultura, tomada de nuestro maestro Rodolfo Kusch, postula eso: cruce de pensamiento y suelo, de pensamiento causal y pensamiento seminal.

La palabra ensayo, por otra parte, significa desconfianza hacia la institucionalización o normalización de eso que llamamos “realidad objetiva” en un intento de deslizarnos como pez en el agua a través de  lo heterogéneo y contradictorio y  tantear en las tinieblas el rostro todavía sin forma del futuro que  avanza hacia nosotros.

 Manuel Ugarte, uno de nuestros maestros, publicó en 1933 un libro titulado El dolor de escribir. En él  denuncia, entre otras cosas, cómo se transportan a la actividad intelectual las características de la vida pública. Así nacen, postula, también en nuestras letras “las oligarquías absorbentes, los compadrazgos, las arbitrariedades, la sujeción neocolonial”. Llamaba “alma popular” a la cultura popular y le asignaba el papel de reconstruir todo lo que habían destruido las oligarquías. Pedía al escritor fidelidad a sus certidumbres, obedecer sin cobardía y sin vanidad a sus más íntimas voces: “Es lo que, humanizando a la vez y divinizando el tema, podemos llamar el reino de la plebeya verdad”.

A veces, a causa de estas certidumbres íntimas, nuestro Grupo ha  sido o banalizado o acusado de sectarismo. Tener una clara posición de apoyo a los ensayos de liberación de nuestros pueblos como sujetos históricos y no como mera humanidad abstracta, compartir sus contradicciones y sus luchas, no es, sin embargo, ser sectario. El sectario, decía otro de nuestros grandes maestros, es como “el que se corta las manos”. Queda negado para la solidaridad: no sólo no puede dar una mano a otro; sino que, sobre todo,  ha renunciado a que le den una mano. Y como por sus frutos los conoceréis, aquí está Silabario, abriendo, como siempre, sus secciones  a todos los vientos de la polémica, cobijando y dando voz a todas posiciones teórico-metodológicas. Por otra parte, obedeciendo a una constante de Silabario, compartimos nuestras búsquedas con los hermanos sudamericanos, en este caso, brasileños.

Por último debemos confesar que siempre nos alegraba, y saludábamos con auténtico regocijo, la presencia en nuestros actos de presentación de las autoridades de la Escuela de Letras de la Facultad de Filosofía y Humanidades. Hoy, el Director de la Escuela es Domingo Ighina, un compañero de nuestro Grupo. Por lo tanto,  además de celebrarlo, le tomamos asistencia. Deseamos también que traslade a todos nuestros compañeros docentes y estudiantes,  nuestra alegría de “estar siendo”, la vivencia de nuestra opción de pensar sin miedo. Y como nos  animamos  a tener fe en nuestras posibilidades, les contamos que ya estamos preparando el Nº 10 dedicado a nuestras patrias suramericanas y por lo tanto quedan invitados a colaborar. Si llegan a la página 283, accederán al temario.

Ojalá podamos  algún día sentirnos dentro y  encarnados en la entraña misma de la historia, en  el remolino de los “ásperos clamores” (pido  prestada esta expresión al título de un  libro de nuestros compañeros Andrea Bocco y Pablo Heredia) rodeados, como decía Scalabrini Ortiz, por la animadversión  de los soberbios de la fortuna, del poder y del saber pero  auscultando con humildad  la palabra oculta en lo más rudimentario de nuestra realidad, volviéndonos  hijos transitorios de la tierra capaces “de luminosa eternidad”.

 Presentación de SILABARIO  Nº 9 (04 de mayo de 2007)

 Jorge Torres Roggero

Anuncios
comentarios
  1. Mariana dice:

    Hermoso manifiesto “silabariano”. Muchas Gracias, profe.Espero que el post sobre poesía peronista en los 60 haya quedado mejor http://www.ladoctaliteraria.blogspot.com.ar/2012/02/proximo-post-los-escritores-malditos-de.html

    Me gusta

  2. Anónimo dice:

    Aquella presentación fue una fiesta, con música en vivo y todo.
    Pero recuerdo como alegría presente cada palabra de su saludo y recupero con entusiasmo ese cobijo que ofreció a nuestros arranques, la guía clara e invisible, la lealtad con la que nos enseñó que la palabra la completa el pueblo y que para nosotros lleguemos al sentido debemos silabear de nuevo. Eso ninguno lo olvidó, y por eso SILABARIO sigue, para que sea la “red radiante” que continúe lo que usted empezó a gestar en 1992, con cuatro deslumbrados con ganas de aprender, con ganas de aprender con usted.
    Un abrazo.
    Domingo

    Me gusta

  3. Beatriz Vottero dice:

    Gracias Profe querido por compartir estas palabras, nacidas para la intimidad de unos cuantos que se habrán reunido entonces para celebrar aquel nuevo número de la revista, y desgranadas hoy para otros que las tomamos como uvas maduras, y nos regocijamos en su jugo manso, en su brillo, en su color y en su sabor de vendimia. Tomo humildemente el fruto, y conozco, re-conozco la paciencia de la siembra, las manos labradoras, las curtidas señales de mis amigos, huellas que recorro, que me imprimen, que me dan mi propia palabra.
    Beatriz

    Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s